Taborno es una pequeña localidad de las montañas de Anaga en la que viven aproximadamente cien personas. Poco se sabe de su historia, aunque debió ser un lugar habitado por los antiguos guanches debido al origen prehispánico del topónimo y a la presencia de diversos testimonios arqueológicos, entre otros, varios yacimientos rituales, así como cuevas y restos humanos, de los que aún queda memoria entre los mayores.

El agreste relieve de la comarca de Anaga, del que son sus máximos exponentes el Roque de Taborno y el de Las Animas en Taganana, está cubierto en su parte más alta por el monteverde, abundando los cultivos y pastos en las zonas de medianía y costa. Poco después de la conquista la mayor parte de la comarca fue declarada dehesa pastoril, así que los primeros vecinos de Taborno debieron hallar su sustento en la actividad ganadera y en las labores agrícolas, registrándose muy pronto el aprovechamiento de los abundantes recursos forestales que rodean el pueblo, circunstancia que incluso daría nombre a la vecina localidad de Las Carboneras.

Hasta la década de 1970 la vida de los vecinos estuvo marcada por el intenso aislamiento y la carencia de servicios, lo que provocaría una gran emigración al área metropolitana. Aunque hoy Taborno depende administrativamente de Santa Cruz, durante siglos su actividad estuvo vinculada sobre todo a La Laguna, primera capital de la isla, y secundariamente a Taganana, cabecera de comarca.

Es precisamente este aislamiento lo que ha permitido la conservación de una forma de vida singular caracterizada por el máximo aprovechamiento de los recursos del entorno: abancalado de laderas, cultivos de secano, construcciones tradicionales, etc.

Tan cerca de Santa Cruz o La Laguna y, sin embargo, tan lejos, Anaga constituye hoy una suerte de isla dentro de otra. La armoniosa combinación de un valioso patrimonio natural y una cultura de montaña única en Tenerife ha justificado la declaración de Anaga como Parque Rural, así como la reciente solicitud a la UNESCO de su declaración como Reserva de la Biosfera. Situada en el centro de la comarca y sobre la misma cresta de las montañas, Taborno es una de las localidades donde mejor se aprecian los citados valores.